Estamos a mediados de febrero y el amor está en el aire. Pero olvídate de las rosas y los chocolates: Courrèges ofrece una visión fresca y moderna del amor con una campaña que elimina los clichés y celebra la conexión humana en todas sus formas. La casa de moda francesa ofrece una clase magistral de estética en minimalismo, sutileza y estilo.
Fotografiada por Stef Mitchell y diseñada por Marie Chaix, la campaña primavera-verano 2025 va más allá de lo tradicional para adoptar un concepto universal del amor. El foco está puesto en la unión y la conexión humana en todas sus formas, ya sea romántica, platónica o algo intermedio. Esta campaña parece oportuna y relevante en un mundo donde el amor es cada vez más fluido y evoluciona. No se trata de grandes gestos, sino de momentos tranquilos e íntimos capturados con honestidad y estilo.
La colección en sí es un sorprendente juego de simbolismo e individualidad. El rojo, el color clásico del amor, ocupa un lugar central, pero se contrasta con texturas metálicas y crudas, lo que refuerza la identidad industrial-chic de la casa. El color aparece en dos variaciones de tono en la colección, un rojo brillante clásico y un burdeos intenso. Los diseños presentan siluetas deconstruidas, pieles suaves y sastrería estructurada, evocando una simbiosis refrescante de fuerza y ternura, con piezas que priorizan la comodidad, la intimidad y la intimidad sin comprometer el estilo.
Esta campaña de amor se basa en el minimalismo gráfico característico de la marca y en el espacio blanco expansivo, pero introduce un enfoque más íntimo y centrado en el cuerpo para la composición. Las imágenes evocan la calidad onírica de las obras maestras de la pintura clásica, como el cuadro de René Magritte. Los Amantes o de Gustav Klimt El beso – un lenguaje visual de cercanía y conexión. Envueltos en una única chaqueta de cuero escultural, con sus rostros ocultos, dos amantes se besan. De pie, juntos, con un par de pantalones deportivos de gran tamaño, cada uno ocupando una pierna, se abrazan. Entrelazados en un suéter rojo, dos cuerpos se funden en uno.
Cortesía: Courrèges
Texto: Leilani Streshinsky
Relaciones públicas: Lucien Pagès